Hester Kurtz
Esther Cruz Santaella

Cuando era niña, sus padres bromeaban diciendo que les había salido una hija con espíritu de agente secreto. Y es que la chica del "ajá" (señal inequívoca de que había resuelto un gran enigma) no se llevaba bien con la incertidumbre: nunca se guardaba una pregunta y siempre encontraba ocasión para imaginarse una historia digna de los tiempos más crudos de la Guerra Fría.

Muchos años después, ese "yo espía" seguía estando presente en su vida. Se pasaba las tardes del invierno observando desde su apartamento las calles de un Berlín nevado, mientras inventaba historias sobre todo el que pasara bajo la ventana; ideas, esbozos, que iba registrando en su inseparable cuaderno.

Y por fin un día se encontró con el que siempre había sido su destino: fue cuando conoció (¿por casualidad?) a la editora de una pequeña revista londinense, que le ofreció colaborar con ella como traductora de alemán. Pero al poco, Hester descubriría el verdadero motivo de esa oferta. Una mañana de otoño, la editora le mostró el mapa de Syldavia. Estaba dibujado en tinta invisible en una página con varias viñetas; una hoja envejecida, arrancada de un libro. En el mapa había un lugar marcado, con varias anotaciones. Todo estaba escrito en syldavo. Muy poca gente en este mundo sabía hablar esa lengua. Y Hester era una de ellas.

Tras la incisiva Hester "Ajá" Kurtz se esconde la aún más incisiva Esther Cruz. Licenciada en Traducción e Interpretación, se dedica desde 2004 a trasladar textos de un idioma a otro. En paralelo a su trabajo para agencias de traducción (que la lleva a mundos como la fotografía, el arte y la política), no para de entrometerse en la traducción editorial, colaborando con editoriales como Salamandra GraphicCapitán SwingGallo NeroErrata Naturae o Dioptrías para traducir narrativa, novela gráfica y algún ensayo. Una de sus grandes pasiones, viajar, la ha llevado al terreno de la traducción de las guías de viaje de Lonely Planet. Ahora, sin abandonar la vida que le sirve de coartada, está entregada a su nueva misión: conquistar el mundo del cómic.